domingo, 9 de febrero de 2020

Amarillo.



Llevo tiempo postergando escribir sobre un tema que me hace feliz, busco siempre el momento oportuno para sentarme y al fin poner mis ideas en claro, pero no lo logro, incluso ahora estoy escribiendo desde mi cama, medio acostada, mientras de fondo suena una canción que significó mucha tristeza hace 8 años, y mientras en mi cabeza no paran los pensamientos sobre el día tan ocupado que me espera mañana; en resumen, hoy tampoco será el día en el que hable de la amistad, de la resiliencia, de la sororidad y de cómo mi vida se ha ido acomodando poco a poco al grado de recobrar la tranquilidad, el amor y la confianza en mí misma. No, no será el día en el que me detenga a hablar de eso; pero sí es el día en el que puedo decir que llevo mucho tiempo sin escribir en mi "diario de ansiedad" y también es el día en el pude escuchar "Yellow" y darle un nuevo significado, el día en el que esa canción volvió a pertenecerme. Ah, también tomé una siesta de dos horas, lloré con Jojo Rabbit, vi los Oscars y me comí un pan con crema de cacahuate. Domingo, pues.

sábado, 8 de febrero de 2020

Whatsapp


Dices,
mejor dicho: callas
-la doble confirmación-
-el azul silencio-
y no dices
la pantalla no muestra un
escribiendo...
lo curioso es
-pese a lo que cualquiera creería-
que no espero
ni el sonido que trae una respuesta
ni un futuro con el que cualquiera soñaría.

martes, 4 de febrero de 2020

A mitad de la noche.

¿Y si caemos?
¿Y si una vez más caemos?
Dijiste "no"
Mentira -solo hubo silencio-
¿fue eso lo que querías transmitir?
¿fue eso lo que quisiste proteger?
sabes
no
no lo conseguiste
-ni remotamente-
ahora despierto
a mitad de la noche
[y descubro que tu voz
y descubro que tus ojos]
y descubro que una vez
[una vez más]
-después de creer que nunca-
escribo
[finjo que escribo]
-pero escribo-
poemas que quizá lleven la palabra "amor".

sábado, 25 de enero de 2020

Barrera de protección






Apariciones
fragmentos de memoria
-no tan útiles-
palabras para borrar tus ojos
[el brillo
el brillo
el brillo]
-no tan útiles-
las palabras
ni las demás sonrisas
ni las historias que rehice
en tu ausencia
porque hoy
duele
-lo que no debía haber dolido-
y las cenizas cuajan
todo aquello que no dije
porque tú
te protegiste
-nos protegiste-
del desastre
¿del desastre?





miércoles, 22 de enero de 2020

Crecer.



Hoy, tras llevar dos pequeñas macetas a la clínica, recordé todas las plantas y/o cactus que no sobrevivieron a mis cuidados, que murieron por exceso de agua, o por exceso de olvido. Recordé también que el año pasado adopté a Viruta y Capulina, los primeros dos cactus que consiguieron seguir viviendo a mi lado. Finalmente, recordé esa película de Sandra Bullock que tantas veces he visto (por gusto y acompañando también a los pacientes) en la que el personaje principal entra a un programa de rehabilitación de adicciones; en una de las escenas finales de esta película vemos, spoiler, cómo la sugerencia es: compra una planta, si sobrevive ten una mascota, si sobrevive: estás listo para una relación. 
Curioso es que hace una semana y un día dije: "estoy lista", fue una revelación bastante inesperada, hasta para mí, porque, en apariencia, no había reflexionado al respecto, había reflexionado sobre muchas cosas, pero no sobre eso.
 Ahora bien, ¿para qué estoy lista? Para tener una relación, para enamorarme, para hacer un lado el miedo, o hacer las cosas aun con miedo, aun con todo el miedo del mundo. Y no, eso no significa que las cosas vayan a pasar ya, o pronto, o instantáneamente, sólo significa que después de haberme convertido en la "reina de los fracasos", reales o imaginarios, he aceptado que un fracaso más, y otro, y otro, y otro, no significan absolutamente nada; no me convierten en otra persona; no endurecen mi corazón y ni siquiera me vuelven sombría y triste. 
Nidia aseguró hoy que esas plantas morían porque de seguro les puse demasiada agua. Es cierto, mi dinámica era darle a esas plantas más de lo que necesitaban, o más de lo que pedían; dar y dar y dar sintiendo que esa era la mejor manera de cuidar y de hacer crecer a otro ser vivo; y no hablemos de mis relaciones porque, ahora entiendo, cómo fue que estas se ahogaron muy muy lentamente. ¿Saben que pasa cuando gastamos todos los cuidados y atenciones en el otro aun y cuando este no los pida o necesite? Nos olvidamos de proporcionarnos esos cuidados a nosotros mismos, y quizá por eso estoy ahora lista; porque al fin estoy regándome a tiempo, exponiéndome al sol y recibiendo los nutrientes que necesito para crecer y no desfallecer aun en los días de tormenta. Incluso venir y escribir todo esto, es abonar a mi espíritu que tantas cosas se guardó por años. Me estoy permitiendo ser, y que bonito, ¿no?
Fui a instagram a buscar la foto de Viruta y Capulina y a verificar la fecha en que llegaron: 1° de junio. Más de siete meses conmigo, vivitos y más grandes que cuando llegaron. Son los mismos meses en los que ocurrieron un montón de cosas en mi vida: mi cambio de turno, aprender a manejar, lidiar con mi ansiedad social, quebrarme, volver a terapia, decirle definitivamente adiós a mi ex, los mismos meses de buscar y buscar y no encontrar. Los mismos siete meses que solo podría resumir en una frase: aprender, y crecer.
.

domingo, 19 de enero de 2020

Tiempo




quisimos  esperar
el  tiempo  es algo  que  se desgarra
eso
el  minuto
el  segundo
lo que lacera
desgarra
duele
quisimos esperar
yo espero.


22 diciembre 2019.

Es marzo otra vez

 Es marzo otra vez. Se acumuló la vida. La ansiedad siguió. El home office terminó por agotarnos. Odiamos a los idiotas del Covid. Sentimos...